viernes, 26 de octubre de 2018

ÁNGELES VS DEMONIOS ¿QUIÉN GANARÁ LA BATALLA FINAL?



ÁNGELES VS DEMONIOS
¿QUIÉN GANARÁ LA BATALLA FINAL?

POR: UZIEL ESPARZA GÁMEZ
esparzauziel@gmail.com

Á
ngeles y demonios; ¿Qué le viene a la mente cuando escucha estos nombres?; bien sea que usted profese o no una religión de tradición judeo-cristiana probablemente la primera idea que le va a venir a la mente es la de un grupo de seres divididos en dos bandos unos al servicio de Dios; que en este caso serian los Ángeles buenos y otros bajo las ordenes del diablo que opuestamente serian los demonios.

Sin embargo; en la crónica de hoy no voy a referirme  explícitamente a estos seres  invisibles tan conocidos por todos, con el objeto de crear un debate doctrinal; sino a otros no tan conocidos, que día a día caminan visiblemente por nuestras calles guardando una historia que merece ser contada. Algunos son Ángeles; y actúan como tal ayudando; protegiendo; educando, y salvaguardando las almas de los justos que como ellos caminan por la tierra. Mientras otros representan bien su papel de demonios; robando la inocencia de aquellas almas puras de corazón; destruyendo vidas y apartando a los más débiles del camino de la fe, la verdad, y la esperanza.

La primera historia que hoy traigo al debate y la reflexión;  como un ejemplo positivo que ilustra como Dios no desampara a una de sus ovejas perdidas; independientemente de su orientación sexual es el caso de Frank; (*) un chico de 18 años que es expulsado por su padrastro de su hogar con el consentimiento de su madre; por el simple hecho de ser homosexual.

Todo comenzó cuando Frank tenía 12 años de edad; y a raíz de la muerte de su padre en un accidente de tránsito su madre se vuelve a casar; trayendo para la casa a su nueva pareja. Al principio durante los primeros 3 años de convivencia todo marchaba bien; y la relación entre el chico y su padrastro fluía normal; pero un día todo cambió cuando Ernesto; (*) el padrastro de Frank descubre en una fiesta familiar a la que asistieron también  algunos de sus parientes y amistades; que su hijastro tenía poca afinidad con las chicas contemporáneas de su edad que estaban en la fiesta.

Y es ahí cuando todo comienza a complicarse para el pobre muchacho; pues para Ernesto  la idea de tener a un chico homosexual en la casa le parecía una aberración que no podía permitirse; solo necesitaba confirmar sus sospechas. Por consiguiente; se dio a la tarea no solo de vigilar a su hijastro, sino además ponerlo contra la pared usando la amenaza, la intimidación, y hasta la violencia física  para que confesara como si fuese un criminal la verdad que él quería oír. 

A medida que el tiempo fue transcurriendo; las cosas se fueron yendo de control en la casa de Frank; cierto día Ernesto llegó del trabajo en la tarde como siempre; y al llegar descubre que tiene visita. Al preguntar a su mujer quién estaba en casa y descubrir que su hijastro estaba en su habitación solo con el otro chico; decide tomar la determinación de expulsar de la casa no sólo al muchacho que estaba estudiando con Frank en su habitación; sino a su hijastro también  y todo con el consentimiento de su madre.

Y yo me pregunto: ¿Qué clase de madre es capaz de elegir entre su amante y su hijo quedándose con el primero?; solo una qué en lugar de un corazón tiene un pedazo de piedra en el pecho.  Pero como decía al principio el Señor no desampara a sus fieles, y así lo hizo con Frank; ya que después de deambular por las calles un par de días prácticamente con la misma ropa que traía puesta; es rescatado por uno de sus profesores que con cariño y respeto no solo le ofreció hospitalidad y atenciones; sino amor de padre. Años después Frank decide ser maestro llegando a ser el más querido y amado de su escuela; y aunque nunca más supo de la vida de su padrastro; jamás ha podido olvidar aquel gesto de su antiguo profesor que le salvó la vida. Por eso hoy se preocupa por cada uno de sus alumnos haciendo por otros lo que un día un Ángel vestido de maestro y padre hizo por él.

Historias como las de Frank nos lleva a una reflexión; que nos hace preguntarnos como padres sí; ¿Es negociable el amor que sentimos por nuestros hijos? Si me preguntan; bien sea que seamos padres o madres de verdad a mi juicio no puede existir tal negociación; pues el amor que sentimos hacia nuestros hijos debe de ser siempre en el mejor o peor de los casos incondicional; la actitud negativa  de esta madre  si es que se le puede llamar así; no es la única; pues en el mundo en el que vivimos dividido entre Ángeles y Demonios caminan muchas iguales que ellas y aun peores.

Pero qué le parecería si le contará que esta misma madre que un día prefirió quedarse con su amante en vez de elegir a su hijo;  en la actualidad después que su marido la abandonó por una esposa más joven; y luego de sufrir de una parálisis producto de un accidente celebro vascular; recibe los cuidados y atenciones de aquél mismo hijo que años atrás permitió que fuese expulsado de su casa; historias como esta nos enseñan, que para ser un Ángel; no basta con tener un carácter ilustre y delicado; ni una orientación sexual contraria a los valores que la sociedad patriarcal ha enseñado desde siempre; sino simple y llanamente un corazón noble justo y bueno para amar a los demás; y hacer buenas obras de caridad en un mundo donde reina el sufrimiento y el desamor.

Y si de falta de amor se trata algunos buenos ángeles en su afán egoísta de encontrarlo terminan manchando sus alas doradas permitiendo que su impulso carnal les nuble la razón; al final el pecado cometido es tan grande como el precio que el diablo ha pagado por su pureza y rectitud. Kirenia (*)  es una de esas profesoras de escuela secundaria difíciles de olvidar, no solo por su carácter entusiasta y modo de enseñar; sino por su figura sexi y fresca aun a sus 40 años. Sin embargo; a pesar de ser una buena maestra y aparentar una imagen falsa ante sus alumnos y colegas de escuela, Kirenia no es feliz.

Desdichadamente el hombre con el que lleva casada alrededor de 10 años desde hace mucho le es infiel; y lo peor del caso no está dado tanto por el hecho en sí mismo, sino por su comportamiento sexual en la cama el cual deja mucho que desear. En medio de esta incertidumbre y luego de descubrir que su marido la está engañando con otro hombre; Kirenia alivia sus penas con uno de sus alumnos favoritos que ha sabido ganarse su confianza llamado Celso; (*) el cual no solo es un chico noble e inteligente; sino un adolecente demasiado maduro para su edad. Cierto día Kirenia decide invitar a su alumno predilecto a su casa con el pretexto de entregarle algunos apuntes para un trabajo evaluativo de su clase; pero en realidad sus intensiones son otras; desde hace algún tiempo; debido a la proximidad que ha existido entre los dos;  la maestra ha estado mirando a Celso con otros ojos permitiendo que el deseo y la pasión le nublen la razón. Llegado el día de su encuentro al anochecer; Celso llega a casa de la maestra para recoger los apuntes que ella le había prometido; y al entrar a la casa se percata que su maestra ha venido a recibirlo con una ropa inapropiada; algo nervioso Celso le pregunta a la maestra por su marido; a lo cual ella responde que él no vendrá esa noche.

Percibiendo el peligro Celso toma la decisión de marcharse pero la maestra se lo impide forzándolo a sentarse; a la vez que le pone cerrojo a la puerta; al preguntarle a la maestra  sobre sus intensiones esta lo calma diciendo que todo está bien; mientras se dirige a la cocina  y después de algunos minutos; regresa con un vaso de  refresco bien cargado de licor  para él en la mano y se lo da al chico; mientras se dirige al sofá para sentarse  tomando un portafolio que está encima y  abriendo sus piernas provocativamente  mostrándole sus genitales a Celso; no tardó mucho tiempo para que  el muchacho empezara a sentirse algo mareado; y en un intento de ponerse de pie para marcharse este da un traspié y la maestra aprovecha para saltar sobre él y evitar que se callera. En vez de asistirlo y ayudarlo; Kirenia comienza a manosear  a Celso y  este quien todavía no ha perdido el sentido; se da cuenta de las intensiones sucias de la maestra y comienza a forcejear con ella; pero debido a su estado de embriaguez poco puede hacer ya;  al  hallarse  en desventaja al ser su maestra más fuerte que él. No tardó mucho tiempo para que la violación se consumara.

Actitudes como las de esta maestra tan reprochable; nos invita a reflexionar y replantearnos la pregunta de; ¿Hasta qué punto estamos dispuestos a llegar cuando las bajas pasiones y los instintos carnales nos nublan la razón y el buen juicio?;  Si tuviera que juzgar a Kirenia muy y aparte de lo que ella hizo; diría que en el fondo ella no es una mala persona; sino una víctima de las circunstancias que la llevaron a desaprobar; ya no como educadora  sino como alumna de Dios esta prueba del destino. Y yo le pregunto amigo lector; ¿Se considera usted un buen discípulo de Dios?  Dejaré esta respuesta a su consideración.

Y es que los demonios pueden estar en todas partes y prácticamente en cualquier familia presente; incluso en aquellas que de la manera más absurda e ignorante práctica la Aristocracia, y si de nobleza y orgullo racial se trata la última historia que pone punto final a esta crónica; ilustra cómo puede el amor entre un Ángel y un plebeyo verse sometido a  este tipo de tendencias.

En un barrio muy cerca de la localidad en la que vivo se esconde una  de esas historias como copiadas de una telenovela y que involucra a dos familias; pero no se trata de una historia cualquiera; sino una  bella historia  de Amor y prejuicio; donde la pasión de un joven de raza blanca  hacia una chica de raza mestiza;  se ve tronchada debido a las diferencias  raciales, religiosas, económicas e  incluso ideológicas que existen entre las dos familias. En un principio cuando los jóvenes eran solo dos niños; las familias Estrada y Cáceres (*)  aparentemente se llevaban bien; aunque siempre dejaron bien marcada las diferencias existentes entre ellos.

Pero a medida que fue pasando el tiempo y los chicos fueron creciendo la atracción entre ellos se fue haciendo más fuerte; y un día terminaron enamorándose. Si importar lo que pensaran sus familias y luego de un tiempo de verse a escondidas; Felipe y Rachel  deciden enfrentar a las dos familias y unirse en matrimonio como es la voluntad de Dios; y es ahí cuando el diablo comienza tejer una interminable tela de araña; que por un espacio de tiempo separa a los jóvenes llevando a sus familias a declararse una guerra innecesaria sin cuartel que duró  todo un 1 año matizada por  insultos de todo tipo; provocaciones; peleas callejeras en las que casi siempre ambos contendientes terminaban lesionados en un hospital; sin contar los verdaderos motivos de cada riña casi siempre risibles. Al final pudo más el amor y la pasión, y después de tantas disensiones; como si se tratará  de uno de esos melodramas románticos;  los jóvenes terminan casándose y celebrando una gran fiesta  y las familias que un principio reñían ahora celebran.

Historias como las de Felipe y Rachel (*) se dan todos los días en distintas partes del mundo; un mundo habitado por Ángeles y demonios; unos construyendo vidas, sembrando amor y paz; otros superando la prueba de ser demonios mientras a su paso por el mundo; a costo de la purificación  de sus propias almas chispeada por el fuego de los Ángeles de Dios destruyen todo lo que encuentran a su paso; alejándose cada vez más de la gloria y la perfección moral del padre y Creador de nuestro Universo.

Si te ves reflejado en alguna de estas historias bien sea que te consideres un Ángel o un demonio no es pura coincidencia; sino el espíritu del Padre de las luces celestes indicándote el camino a seguir.

(*) Se han cambiado los nombres de los personajes originales para proteger sus
Identidades.       



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